Podemos contactar al destinatario cuando sea necesario para concretar la entrega: confirmar acceso, referencias, disponibilidad o resolver una dificultad del operador.
Cuidar la sorpresa: evitaremos revelar el contenido o precio. La comunicación se limitará a lo necesario para recibir el paquete.
Cuándo contactamos al comprador: si no logramos ubicar al destinatario o necesitamos una decisión sobre reintento, dirección o costos.
Canales: el contacto puede realizarse por teléfono, mensajería o mediante el operador logístico, según la modalidad.
Nuestro compromiso: Equilibramos dos cosas importantes: mantener la sorpresa y evitar que el regalo no pueda entregarse.





