Una sorpresa puede generar dudas, especialmente si el destinatario no reconoce al remitente. El operador puede explicar que existe un envío a su nombre, pero no obligarlo a recibirlo.
Reduce el riesgo: incluye una tarjeta firmada o asegúrate de que la persona pueda identificar el contexto del regalo.
Si pide información: compartiremos solo lo necesario y respetaremos la privacidad del comprador dentro de los límites de seguridad y entrega.
Si rechaza: te contactaremos para evaluar retorno, reenvío u otra alternativa, incluyendo los costos que puedan corresponder.
Nuestro compromiso: Cuidaremos la sorpresa sin ignorar el derecho del destinatario a sentirse seguro.





